domingo, 12 de abril de 2015

Dinero y amor




¿Qué peculios hacen falta para amar?
¿Qué dineros para ser siempre querido?
¿Qué economía para poner olvido
a lo que se debe bien pronto olvidar?

El amor no tiene un ajustado precio
ni se resuelve por mercantil contrato,
sino que revive en el continuo trato
alejando de sí la usura y desprecio.

El amor pervive en las crisis fatales
y muere en los usufructos financieros
sin examinar sus efectos mortales.

Que no sabe de negocios y dineros
es cosa de la que no dudan los males
que producen sus delirios placenteros.

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