martes, 14 de abril de 2015

Cupido traidor



Cupido traidor que aquellas rodillas
abrazas de la frustración distante,
del pudor insobornable, restante
huella de las sensaciones que humillas.

Cuando golpes das en las espinillas,
¿de qué te quejas, brutal y anhelante,
si en tu juego prosigues adelante
y a mi corazón débil lo mancillas?

Enlodas mis manos con un deseo
que es humo que en burlarme se entretiene,
ahondando por tormento y recreo;

que sujeta su cuerda me mantiene
con su risa jocosa y regodeo,
en tanto que en dolor se contraviene.

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